Vender plantillas WordPress: diseñar y crear plugins y temas para CMS

La evolución de la construcción de páginas web lleva cada vez más hacia la estandarización de los procesos. Esto se traduce en el empleo de gestores de contenidos (CMS), plantillas, temas y plugins previamente construidos por terceros que, comprados u obtenidos de forma gratuita, se instalan fácilmente para dar forma a todo tipo de webs, blogs y aplicaciones. Desde blogs personales a las páginas de cibermedios internacionales o empresas de todos los tamaños, en todas partes se utilizan CMS muy estandarizados sobre los que se montan después plantillas y plugins que permiten configurar su apariencia y sus funcionalidades de acuerdo con casi cualquier necesidad y gusto.

Por tanto, con este escenario aumenta la demanda de ese tipo de componentes: cada día se necesitan más plantillas, más plugins y más soluciones modulares para dar cauce a esta nueva manera de construir el ecosistema web. Y producir estos elementos no requiere una infraestructura industrial o empresarial sofisticada: cualquiera con los conocimientos necesarios puede diseñar y programar plantillas y plugins y, después, venderlos libremente a través de la red, ingresando interesantes cantidades. A continuación se verá en qué consiste esta nueva forma de ganar dinero gracias a vender plantillas WordPress.


ThemeIsle
 

Para los CMS más conocidos

 

Trabajar con CMS estándar es una gran ventaja, porque son más fáciles de manejar, requieren una curva de aprendizaje menos pronunciada y están muy probados. Son plataformas como Joomla, Drupal, Prestashop o WordPress, el CMS más utilizado del mundo hoy en día. Gracias a ellas, poner en marcha una web es cuestión de minutos y prácticamente cualquiera puede hacerlo.  Sin embargo, tienen un problema: la estandarización puede hacer que todas las webs se parezcan demasiado.

Para evitar este problema, aparecen las plantillas o temas estéticos. Son piezas de software que, una vez instalados, despliegan la información que determina la apariencia del sitio o de la aplicación: uso de colores, tipografías, distribución de elementos, bases de la arquitectura, etc. Es decir, contienen y replican el trabajo que, de otra forma, deberían hacer diseñadores y maquetadores web. El ahorro en tiempo y sobre todo en costes es enorme.

Otro tanto sucede con los plugins. En este caso, se trata de pequeños paquetes de software que se instalan sobre la plataforma CMS y, al activarse, añaden una funcionalidad al sitio. Por ejemplo, un servicio de newsletters o un servicio de acceso bajo login. Estas piezas, que se pueden quitar y poner, permiten contar con funciones y servicios que, de otra forma, deberían desarrollarse desde cero con el consiguiente coste en tiempo y mano de obra.

Gracias a plantillas y plugins, personalizar y diferenciar una página web, un blog o cualquier otro producto digital es realmente sencillo. Y también barato para empresas y particulares. A cambio, puede ser una buena forma de generar ingresos y un empleo rentable para diseñadores y programadores freelance, o incluso para pequeñas empresas, de tipo start-up, que busquen en este campo un nicho de negocio.

Lo cierto es que el negocio de las plantillas y los plugins está empezando a consolidarse, pero ya hay quien ha ganado mucho dinero vendiendo versiones premium de temas de WordPress, por ejemplo. Y esto no ha hecho más que empezar.

 

Qué hay que saber para vender ‘plugins’ o plantillas: diez puntos fuertes

 

Si se está interesado en abrirse un hueco en este mercado, hay que tener en cuenta algunos aspectos importantes para encontrar el espacio

1 – La competencia es fuerte: si se trata de abrir hueco, hay que apostar por productos de gran calidad, que aporten mucho valor y atraigan al público. Los grandes nombres del sector ya ocupan gran parte del espacio.

2 – En el caso de las plantillas, es necesario tener conocimientos avanzados de HTML y CSS, de diseño web y móvil y también de SEO. No puede ser que la plantilla contenga código que entorpezca el posicionamiento.

3 – Para hacer plugins, es necesario dominar algún lenguaje de programación, como PHP, MySQL o Javascript. Además, también conviene tener nociones de SEO para que la programación tampoco interfiera con el posicionamiento.

4 – Hoy todo es móvil: cualquier producto de este tipo debe contar con un diseño y una programación que se adapten a las vistas desde dispositivos móviles. Por tanto, será necesario atender al diseño responsive con especial cuidado.

5 – Conocer el mercado: es preciso estudiar muy bien qué se ofrece y qué se demanda. A veces, las necesidades del público impulsan un determinado tipo de diseño o el desarrollo de nuevos widgets con nuevas funcionalidades. Hay que atender a esas necesidades para satisfacerlas cuanto antes con los productos más adecuados.

6 – Respuesta postventa. Es muy frecuente que los usuarios que han comprado una plantilla o un plugin para su web se encuentren con problemas y dudas. Dar una respuesta rápida a estos problemas, bien sea con explicaciones de manejo o con mejoras y nuevas versiones del producto, es fundamental para que la comunidad de usuarios confíe y se convierta en prescriptora.

7 – Actualización constante. En la misma línea, un producto de éxito necesita mejorar constantemente. Hay que actualizar códigos y diseños para adaptarse a nuevas necesidades y, sobre todo, a nuevos condicionantes técnicos, que pueden venir determinados por el posicionamiento, las redes sociales, los dispositivos que utiliza el público, etc.

8 – Diversificar. Apostarlo todo a un único producto es una idea peligrosa. Lo mejor es contar con una cartera de plugins y/o plantillas que satisfagan diferentes necesidades de formas variadas. Así se podrá abarcar más mercado y no se dependerá de un solo activo.

9 – Ofrecer versiones de prueba y premium. Los usuarios quieren probar los productos, así que es necesario ofrecer versiones de prueba que pueden estar limitadas en funcionalidades o activas solo por un periodo de tiempo. Suficiente para que el público conozca sus bondades y se decida a pagar por las versiones completas.

10 – Elegir un buen equipo. Rara vez se da en una sola persona la capacidad de diseñar bien y programar bien. Lo mejor es contar con expertos en ambos campos. O, si se prefiere, especializarse en una de las dos ramas: o se diseñan plantillas, o se programan plugins.


Bloom Email Optin Plugin
 

Cómo empezar a elaborar productos

 

Una forma de empezar en el mundo de las plantillas y los plugins recomendada por muchos expertos es generar lo que se llama child themes, que son plantillas ‘hijas’ de otras. Se trata de tomar temas populares básicos y poco complejos y producir variantes que aportan algo nuevo, como elementos gráficos más elaborados y mejoras funcionales.

Como estos grandes temas básicos son muy populares, hay amplio mercado para los child themes y son muchos los usuarios dispuestos a pagar por esas variaciones. Se venden a precios más económicos que los grandes temas principales y eso hace que sean bastante rentables, porque se producen rápido y permiten ahorrar mucho trabajo al principio. Es una forma muy interesante de iniciarse en la construcción de plantillas.

Con los plugins sucede lo mismo: no conviene embarcarse de entrada en plugins muy complicados, sino empezar por desarrollos sencillos y que se comercialicen bien. Eso permitirá atraer la atención de los usuarios y, después, colocar mejor los plugins más complejos. Incluso se puede empezar con plugins gratuitos y añadirles botones para donaciones voluntarias. Es una forma bastante eficaz de lograr financiación para seguir adelante.

 

Cómo vender plantillas WordPress y ‘plugins’ .

 

Una vez que se dispone de buenos productos listos para ser comercializados es fundamental la difusión. Es básico contar con una web en la que se puedan ver ejemplos de los temas y los plugins, su potencial y funciones, casos de uso y de éxito.
Es necesario trabajar muy bien el metadatado de la web para que se posicione correctamente en los buscadores y compita de forma eficaz. Esto último es cada día más complicado, puesto que los grandes nombres del sector copan las primeras posiciones en los resultados de búsqueda.

Si se dispone de presupuesto, es una buena idea hacer publicidad en buscadores: una campaña de SEM. Con eso, al menos se dará una visibilidad inicial a los productos. Se puede complementar con campañas en las redes sociales, estrategia de presencia en medios de comunicación, blogs especializados, etc. Incluso se puede generar una mecánica de cupones de descuento para atraer a usuarios que busquen temas o plugins originales a buen precio.

Una vez que los productos están preparados, hay que distribuirlos. Por suerte, Internet cuenta con numerosos canales para la venta y distribución de este tipo de productos.
En el caso de las plantillas, hay numerosos marketplaces. Son webs especializadas en la venta de este tipo de componentes. El productor de la plantilla puede abrir su canal de venta en uno de estos espacios y, desde allí, acceder a públicos mucho más amplios que visitan estos lugares donde se ordenan, categorizan, etiquetan y distribuyen las plantillas.

Algunas de estas webs son muy conocidas y frecuentadas por el público. Es el caso de lugares como Envato, Marketify, Chekout o Markethub. Estas, y muchas otras páginas, alojan el producto de una enorme comunidad de diseñadores y desarrolladores que utilizan estos lugares a modo de escaparate.

En el caso de los plugins, la distribución es similar: hay webs que funcionan como puntos de venta. Y también hay multitud de blogs y webs donde se comentan y valoran los plugins y desde donde parten enlaces de descarga directa.
Sin embargo, es más frecuente encontrar los plugins en los marketplaces de los propios CMS. El caso paradigmático es WordPress: desde el propio gestor de contenidos se puede conectar con el repositorio de plugins, buscar y descargar el que interese.

Tanto en los casos de las plantillas como en el de los plugins, es fundamental documentar muy bien el producto que se vende en las tiendas online. Es decir, explicar muy bien qué opciones, funcionalidades y características tiene el componente que se está viendo en la tienda. Conviene, además, aportar imágenes o pantallazos en los que se vea el producto desplegado y operativo.  Y a menudo es necesario vigilar los comentarios y valoraciones que los usuarios dejan en los espacios para la participación que tienen las páginas de las tiendas digitales. Si estos comentarios no son positivos, habrá que tomar medidas para atajar los problemas que comentan los usuarios.

Estas páginas donde se exponen las bondades de plugins y plantillas son generalmente el único contacto que se tiene con un futuro comprador. Si el producto no está bien detallado, si no se “vende” de forma atractiva y si no se cuida la reputación, lo más probable es que se acabe fracasando.


Divi WordPress Theme
 

Cuánto dinero se puede ganar

 

Es complicado valorar lo que se puede llegar a ganar con la venta de plugins y plantillas. Sin embargo, es cierto que hay muchos productores de estos elementos ganando grandes cantidades de dinero. Hay nombres, como los de ThemeFusion, Quode y, sobre todo, Elegant Themes, que remiten inmediatamente a productos de éxito y, por tanto, superventas. El caso de Elegant Themes y su plantilla Divi es paradigmático: es uno de los temas más populares y utilizados del momento en instalaciones de WordPress.

Algunos autores señalan que un diseñador que de temas que esté empezando y tenga un buen producto puede llegar a ganar hasta 1000 euros al mes, mientras que uno ya consagrado, de los que se consideran ‘élite’, podría llegar hasta los 6000 euros al mes. Son cantidades muy llamativas y no están al alcance de cualquiera: la condición para llegar a ellas es contar con una plantilla muy popular y que se venda fácilmente.

En el caso de los plugins, las cifras son parecidas y los condicionantes también. Si acaso, el trabajo de desarrollo de un plugin complejo necesita más tiempo y, por tanto, es más caro. Esto hace que la rentabilidad pueda ser más difícil de alcanzar, especialmente si se trabaja en equipos de desarrollo y hay que repartir los ingresos entre varios.

En todo caso, diseñar, producir y vender plantillas y plugins para los grandes CMS del momento es una alternativa laboral más que interesante y, con muchas probabilidades, rentable. Solo hay que tener buenas ideas, un cierto talento y mucha constancia para lograr que el producto sea un éxito.

 

 

 

 

 


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