Trabajo nómada: una alternativa desconocida para muchos

¿Qué es el trabajo nómada? Descubre una nueva forma de vida

La tecnología digital y sus posibilidades han transformado la sociedad: la manera de comunicarse, de disfrutar del ocio, de trabajar, etc. Sin duda, en el trabajo, el mundo digital ha supuesto una revolución profunda. Internet democratizó los espacios de trabajo. Ya no era necesario fichar en la oficina cada día de 9 a 20. Existían tareas que, con un ordenador y una buena conexión, podían realizarse desde casa con la misma efectividad, o incluso mayor. El teletrabajo supuso una nueva vía laboral para muchos profesionales y el pistoletazo de salida para nuevos modelos empresariales que no necesitaban de una gran logística ni de una sede física con empleados para su funcionamiento. Trabajadores que podían encontrar un horario flexible que les permitiese organizarse las tareas según su propia planificación, y compaginar su trabajo con su vida social, respondiendo con eficacia a sus compromisos profesionales.

Sin embargo, también existe un colectivo profesional que no entiende de fronteras. Son personas que aprovechan la libertad que da la tecnología actual para trabajar desde cualquier parte del mundo. Personas con la mochila a la espalda que su oficina es donde plantan su ordenador portátil. Una manera alternativa de viajar y trabajar al mismo tiempo. Y cada vez son más los adeptos a esta forma de vida nómada.

 

Los nuevos nómadas digitales

 

Al pensar en el perfil de un trabajo nómada, se fantasea con la posibilidad de trabajar con vistas a una exótica playa del Pacífico, desde la cafetería de un hotel chic en París o en una cabaña rústica de los Alpes suizos. Lo principal para tener este tipo de perfil profesional es apertura de mente. Poder vivir al día con lo puesto y en movimiento. Un nómada digital prefiere gastar poco y continuar el viaje. Busca antes un hostal cómodo que alojarse en un hotel de cinco estrellas. Debe adaptar sus expectativas y deseos a la realidad que se encuentra al llegar a su destino. No está de viaje turístico, por lo que puede quedarse unos meses en un lugar poco frecuentado porque disfruta del ambiente, y pasar fugazmente por otro lugar más conocido. Es enemigo de rutinas y suele cambiar a menudo de hábitos. Si un día decide trabajar desde la mesa de un café, puede hacerlo. Si otro día monta su oficina ambulante en el banco de una plaza o de un parque, también lo hace. El nómada digital manda la corbata al cesto de la ropa. Puede trabajar en pijama, en bañador tumbado en una hamaca o con sandalias. Necesita de un punto de vista amplio para ver el mundo: climas, comidas, espacios, costumbres y modos de ser a los que debe acomodarse en cada una de sus etapas.

Los nómadas digitales suelen ser personas capaces de afrontar la soledad sin problemas. Conocen a mucha gente en sus estancias y viajes. Estrechan lazos de amistad allá donde van, pero es algo temporal. Pueden pasar tiempo sin ver a familiares y amigos, por lo que se necesita un grado alto de adaptabilidad a la soledad. Otra gran ventaja del tiempo que les ha tocado vivir, es la forma de realizar contactos laborales. Muchos nómadas utilizan las redes mundiales de coworking para desplazarse. Les supone una garantía viajar hasta otro país sabiendo que les esperar un lugar en el que podrán instalarse a trabajar nada más llegar. A cambio, encontrarán profesionales de su mismo ámbito con los que intercambiar experiencias y conocimientos.

Son muchas las personas que deciden convertirse al nomadismo tras años de trabajo ‘normal’ en empresas. Profesionales en busca de reciclaje laboral o que deciden lanzarse a iniciar su propio negocio. Gente joven sin ataduras que quiere vivir experiencias y crecer en su ámbito laboral. Los que rompen con su anterior estilo de vida y deciden emprender una nueva carrera. Pero también están los ’empleados remotos’: trabajan para una empresa o para terceros, con el requisito fundamental de que no deben estar presencialmente en la oficina. Los freelancers autónomos: tienen su cartera de clientes y trabajan con sus propios plazos de entrega. Pueden estar siempre en contacto con sus clientes a través del correo electrónico y del teléfono para comunicarse. Emprendedores online: profesionales que han desarrollado su negocio a través de la red y pueden satisfacer las necesidades de sus clientes sin importar en qué lugar del mundo se encuentran.

 

Las profesiones ideales para ser nómada

 

En general, los nómadas digitales tienen perfiles muy determinados de profesiones. Estas son algunas de las profesiones que más abundan dentro de este estilo de vida:

– Profesiones relacionadas con la escritura: escritores, redactores, copywriters. Profesionales que trabajan por su cuenta o para otras empresas que solicitan su material. En la actualidad, muchos redactores freelance escriben contenidos para webs o para agencias de publicidad. También existe de demanda de correctores de estilo: se encargan de cuidar la calidad de los textos y de revisar gramática, ortografía y sintaxis. Otra profesión que permite el nomadismo es la traducción. Las editoriales poseen una cartera de profesionales para traducir a distintos idiomas sus obras literarias.

– Profesiones relacionadas con el entorno web: desarrolladores y diseñadores web, blogueros, diseñadores gráficos, youtubers, gestores de redes sociales. Suelen trabajar como freelancers o para empresas. Para su trabajo nómada solo dependen de un ordenador potente, una buena conexión, y horas y horas de estar pegado a la pantalla para trabajar.

– Profesionales docentes y motivadores: coaches, profesores de cursos web, psicólogos online, consultores, gestores, asistentes virtuales, etc. Imparten sus conocimientos y ayudan a sus clientes a través de la pantalla. Pueden trabajar a distancia, utilizando herramientas de comunicación como Skype y plataformas de soporte especializadas.

– Profesionales artísticos: fotógrafos, músicos, ilustradores, videoartistas. Enriquecen su creatividad moviéndose por el mundo, aprendiendo de lo que viven cada día. Pueden trabajar para agencias de prensa, en el caso de los fotógrafos o editores de vídeo.

 

Consejos prácticos para un nómada digital

 

Principalmente, el destino de un nómada digital depende siempre de la conectividad para poder estar comunicado con sus clientes. Hay que asegurarse de que el país al que viaja posee una conexión a internet óptima y segura. También resulta fundamental la cobertura de los dispositivos móviles.

Discos duros externos y servicios en la nube para almacenar el trabajo sin sorpresas de perderlo todo si se extravía o se avería el ordenador portátil.

Llevar siempre adaptadores de corriente eléctrica para distintos países.

Investigar los destinos que se quieren visitar. Trazar rutas y planificarlas para ahorrar dinero en busca de las mejores ofertas y maneras de viajar gastando poco dinero.

Utilizar dos equipajes: una maleta de viaje para ropa (en función del clima del destino elegido), zapatos, artículos de higiene, etc.; y una bolsa de mano con el ordenador portátil, cámara, documentos personales (pasaporte, credenciales, tarjetas de crédito).

 

Destinos interesantes para un nómada

 

Existen tantos destinos como posibilidades. En función del clima, de las ofertas laborales, de la cantidad de dinero disponible. La cuestión es conocer bien las necesidades personales y elegir el lugar adecuado.

Londres: ofrece cientos de agencias creativas, espacios coworking y empresas startups en las que se puede encontrar trabajo y realizar contactos profesionales. Existen muchas posibilidades de encontrar empleo. En contra, resulta un lugar con un elevado coste de vida.

Berlín: otro destino 10 para los nómadas digitales. Una ciudad cosmopolita y acogedora que se ha convertido en centro neurálgico de creatividad y posibilidades de futuro. Dispone de una gran oferta de alojamientos a buen precio y espacios de trabajo para compartir tan curiosos como los edificios vacíos reconvertidos en centros alternativos de trabajo y vivienda. Además, la comida y los alquileres, en comparación con otras ciudades europeas, resultan muy asequibles.

Bangkok: con clima cálido la mayor parte del año, un coste bajo de vida y buenas conexiones a internet, Tailandia al completo se ha convertido en un destino de referencia para miles de nómadas digitales. Se organizan eventos de networking y ciudades como Bangkok o Chiang Mai cuentan con un buen número de centro de coworking.

Florianópolis: un tesoro poco conocido de Brasil y otro destino ideal para nómadas digitales de todo el mundo. Se la considera una versión reducida de la bulliciosa Río de Janeiro por sus maravillosos paisajes, su estilo vital y su calidad de vida. Además, es una ciudad con un gran desarrollo tecnológico, que cuenta con excelentes conexiones y gran número de espacios de trabajo compartido.

Lisboa: otra ciudad europea indispensable para nómadas digitales. Su nivel de vida es razonablemente barato y es fácil encontrar buenas ofertas de alquiler de residencias. Cuenta con una buena conexión a internet. Los espacios de compartidos de trabajo están creciendo cada vez más y se pueden hacer buenos contactos de trabajo. Su estilo de vida relajado y sus opciones de ocio también son un aliciente a la hora de desconectar del trabajo.

En conclusión, cada vez son más las personas que eligen ser nómadas digitales en busca de experiencias, tanto profesionales como vitales. Una manera alternativa de conocer mundo y crecer en el plano personal y en el laboral que no necesita de grandes recursos para ponerse en marcha.

 

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