La traducción profesional online es una alternativa laboral en auge

Traductor, intérprete o subtitulador. El mercado digital ofrece nuevas posibilidades de desarrollo profesional para quienes dominen más de una lengua. Pero saber idiomas no basta, los mejores traductores deberán combinar esa competencia con el conocimiento de las nuevas herramientas digitales y de nociones básicas de marketing. Sobre esos pilares se puede construir un prometedor futuro como traductor online.

El oficio del traductor ha vivido en los últimos años una situación delicada. En el sector editorial, por ejemplo, ha pasado de gozar con un cierto reconocimiento a finales del siglo pasado y principio del presente, a ser casi un ‘mal necesario’ y que ofrece muy escasas opciones laborales.

En otros sectores, como el de las nuevas tecnologías, muchas empresas privadas e incluso algunos organismos públicos han intentado cubrir sus necesidades mediante traductores automáticos, recursos que, en la mayoría de los casos, ofrecen pésimos resultados.

En la actualidad, con la consolidación del acceso a Internet y el proceso de globalización, aparecen nuevas formas de ejercer la traducción profesional online. Las alternativas se multiplican a través de plataformas en línea y animan a muchos traductores a impulsar proyectos de emprendimiento como una opción laboral alternativa a las tradicionales.

En este contexto, es importante que el traductor actualice sus conocimientos y los amplíe con nuevas competencias que le puedan ser útiles a la hora de hacerse más visible en el mundo digital, entre otros territorios que puede explorar para alcanzar la estabilidad y la rentabilidad de su proyecto empresarial. En esa exploración es posible contar con buenos aliados.

 

Las claves para emprender como traductor online

 

Hay cuatro competencias básicas que debe dominar cualquier traductor que se quiera dedicar profesionalmente a su labor en el entorno digital. Dos de ellas son básicas; las otras dos, complementarias, pero también importantes:

– Dominio de, al menos, un idioma que no sea el español. Esto puede parecer obvio, pero es conveniente hacer la salvedad de que no necesariamente deben ser idiomas extranjeros. El catalán, el euskera o el gallego también son lenguas con una demanda creciente de traductores. No siempre se valora la riqueza que supone tener esta variedad lingüística tan cercana. Dominar el inglés y alguna otra lengua oficial española es un buen bagaje con el que presentarse al mercado online.

– Dominio escrito del idioma de destino. Esta es otra competencia básica. No basta con saber hablar y leer perfectamente en dos idiomas, hay que dominar las reglas para el lenguaje escrito del idioma al que se traduce. Esto supone conocer la normativa académica referida a la gramática y la ortografía, pero también contar con un amplio vocabulario y dominar las reglas ortotipográficas; esto es, cómo se expresa el formato de las palabras (negrita, cursiva, etc.), el uso de los signos (guiones, comillas, etc.) y, por supuesto, todo lo relacionado con la puntuación. Sin estos conocimientos no se puede ofrecer un servicio de calidad.

– Dominio experto de alguna materia. Esta competencia es complementaria, pero muy útil. Conocer en profundidad el lenguaje jurídico o el médico puede ser una ventaja competitiva frente a otros traductores que carezcan de estos conocimientos. Este dominio experto es la mejor garantía de que el profesional puede hacer frente a una terminología que no es la común del idioma origen ni de la lengua destino de esa traducción.

– Dominio de los recursos digitales. Si el entorno en el que se va a desarrollar el trabajo es digital, se necesitan conocimientos ofimáticos, así como saber desenvolverse con fluidez en la búsqueda de recursos en línea y en las plataformas donde se puedan ofrecer los servicios.

Además de estos cuatro dominios principales, es recomendable tener algunos conocimientos añadidos. Por ejemplo, tener alguna noción sobre la gestión de las redes sociales puede ayudar a posicionarse y emprender en el mercado online. Tampoco está de más tener nociones de marketing digital o de gestión de algún sistema de gestión de contenidos, como WordPress, para promocionar los servicios y la marca personal en Internet.

 

Las opciones para trabajar como traductor online

 

Al poner en marcha un proyecto de emprendimiento es necesario conocer cuáles son las opciones para desarrollarlo y qué perspectivas de crecimiento puede haber. En la traducción online se ha demostrado que, para generar contenido de calidad, no es suficiente con las aplicaciones que traducen automáticamente. Las empresas demandan que al otro lado se encuentre un profesional que ofrezca garantías y que solucione problemas. Además, hay nuevos mercados al alza cuya creciente implantación augura nuevas posibilidades para los traductores. Entre ellas, se pueden destacar las siguientes:

 

El subtitulado de películas y series

 

El consumo de contenido mediante VoD (Video on Demand, los servicios audiovisuales en streaming) es una tendencia que no deja de crecer. Las grandes productoras ya han desembarcado en España con sus propios portales online, al margen de las cadenas de televisión. De forma paralela, crece la demanda de contenido en versión original.

En este sentido, cabe destacar que la práctica de subtitular películas y series ya está consolidada y las nuevas generaciones que se van incorporando como espectadores lo demandan ahora más que en las décadas pasadas.

Es necesario recordar que uno de los problemas con los que se encuentra el estudio del inglés en España es la falta de costumbre de ver cine en versión original, algo que en otros países hispanohablantes no ocurre.

En México, Argentina o incluso Cuba, las películas no se doblan, se subtitulan. La normalización de esta irregularidad, que tiene su origen en la dictadura franquista, favorecerá cada vez más a los traductores que se dediquen al subtitulado online.

Hoy ya es posible ofrecer estos servicios a plataformas como Netflix, que solicita traductores para 20 idiomas. Para conseguirlos, Netflix utiliza una aplicación a modo de test. Cualquier traductor que quiera trabajar para Netflix debe realizar la prueba, que se divide en cinco fases de duración variable.

Si el resultado es superior a los 80 puntos, de un total de cien, la compañía se pondrá en contacto con el traductor para contratar sus servicios. No hay un límite de idiomas a los que se puede optar; si se tienen los conocimientos suficientes se puede traducir, por ejemplo, de inglés a japonés, la tarifa más alta. Netflix paga esa traducción subtitulada a 30 dólares por minuto. Traducir de japonés a castellano tiene un precio de 26 dólares por minuto.

Es muy conveniente tener conocimientos previos de cómo se realiza el proceso de subtitulado y saber manejar las herramientas que se utilizan. Para ello hay cursos específicos que se pueden realizar en línea para dominar todas las facetas de esta modalidad de trabajo.

 

Traducciones para intermediarios

 

Una buena manera de introducirse en el mercado de la traducción profesional online es a través de intermediarios. Hay agencias de traducción que necesitan profesionales de forma puntual, para trabajos concretos.

También hay casos de traductores que, a veces, necesitan apoyo para sacar adelante proyectos grandes. La ventaja de esta forma de colaboración es que no hay que estar pendiente de encontrar clientes, solo de terminar el trabajo a tiempo y con calidad, para mantener esa relación.

 

Traducciones para clientes directos

 

El mercado global permite tener clientes en todas partes del mundo, lo que amplía notablemente la posibilidad de trabajar de forma estable. Pero un proyecto de traducción profesional online necesita dedicar recursos para la promoción y la búsqueda de clientes. Es necesario tener una web con diseño responsive para que sea accesible desde todos los dispositivos. También es conveniente tener una presencia activa en algunas redes sociales, como Facebook, Twitter o LinkedIn. Y, por supuesto, debe estar disponible en los distintos idiomas que se ofrezcan.

Un caso de éxito

 

Una de las experiencias de emprendimiento exitoso en el sector de la traducción online es el caso de la start up onubense TheGlobalPassword, que se ha convertido en líder de la traducción. Esta plataforma cuenta con una red de más de 150 traductores que colaboran regularmente para ofrecer servicios de traducción en todos los idiomas.

La empresa ha crecido exponencialmente, ofreciendo tanto traducciones de documentos extensos como de correos electrónicos o textos cortos. También disponen de servicios de interpretación para videoconferencias o para eventos presenciales.

Versatilidad de servicios y de acceso, porque el traductor o intérprete puede ‘estar sobre la mesa’ en cualquier reunión, a través del teléfono móvil o de la tableta. El impulsor del proyecto ha contado con el apoyo de inversores privados y públicos, como la Junta de Andalucía y el Ministerio de Industria. Con una inversión inicial de 400 000 euros, uno de los objetivos de la empresa es llegar a facturar más de 28 millones de euros en 2021.

 

La formación permanente es imprescindible

 

Una de las características del mercado digital es su constante evolución. Quienes quieran emprender en la traducción profesional online necesitan estar al día en los recursos que pueden utilizar, conocer las herramientas, aprender a colocar y mantener su marca, saber posicionarse en los buscadores, etc. Estos son los primeros pasos para luego consolidarse y aspirar a retos más ambiciosos.

Hay cursos específicos para mejorar todas estas competencias e iniciar con garantías esa aventura de emprender como traductor, subtitulador o intérprete online. Nuevas salidas profesionales que están disponibles a un clic de distancia.

 

imagen

 

 


Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Pin It on Pinterest