Formación online. Creación y venta de cursos

La formación online es una opción a la que cada vez más personas se apuntan. Son muchas las ventajas que ofrece frente a la enseñanza tradicional; variedad, disponibilidad de horarios, ausencia de desplazamientos para asistir a las clases, incluso, muchos de estos cursos adaptan sus ritmos a las posibilidades de tiempo del alumno, algo muy valorado para quien trabaja y no tiene demasiadas horas para dedicar al aprendizaje.

El auge de este nuevo modelo de enseñanza, hace que mucha gente se plantee la posibilidad de crear cursos de formación online, como una opción laboral o de negocio. Aunque la mayoría descarta la idea, al creer que se tiene que tener un currículo muy concreto para ello.

Este punto es el primero a matizar.

Cierto que a la hora de vender cursos online, quien los imparta debe atesorar unos conocimientos profundos sobre el tema a tratar, pero no todos ellos deben versar sobre contenidos técnicos o complejos.

Tan solo es necesario dominar, mejor que nadie, unos contenidos que luego se pueden ofrecer, ya se trate de cómo elaborar una receta de cocina, o cómo hacer jabón casero, o cómo reciclar ropa. Lo básico es tener una idea original y ser capaz de transmitirla.

 

 

Crear el curso

 

Una vez decidida la temática de la formación online toca dar los pasos para convertir una idea en una realidad.

 

Elaborar el temario

 

En este paso lo más importante es estructurar los contenidos en lecciones, en las que se equilibre la información y el trabajo que debe desarrollar el alumno.

No es operativo cargar con excesiva información y condensarla en pocas lecciones, al igual que no es agradable para quien compre el curso encontrarse con que varios de los temas están vacíos de contenido y se incluyen como un mero relleno para agrandar la extensión del mismo.

Este equilibrio es básico para crear una buena sensación en el alumno.

Una vez conseguida esta distribución de contenidos, el autor debe tomar las decisiones que considere más eficaces a la hora de completar el temario. Bien con lecciones grabadas en vídeo, o con tutoriales.

A la planificación, grabación y redacción de los temarios se deben dedicar muchas horas, ya que esta parte del trabajo, bien hecho, supone un porcentaje alto de posibilidades de éxito.

A la hora de grabar los contenidos se plantean dos opciones, o bien vídeos donde se muestra la pantalla o bien aquellos otros donde aparece el profesor para impartir la materia de forma presencial.

En caso de optar por este segundo método, es básico cuidar la presentación para conseguir el efecto más profesional posible. Los fondos han de ser neutros o bien una pared blanca o una cartulina, que aísle al alumno de posibles distracciones y le obligue a centrarse en la explicación.

El docente ha de cuidar su estética, adecuándola al público objetivo al que van dirigidas sus explicaciones.

 

 

 

 

Montar el curso

 

Una vez trabajados los contenidos se pasará al siguiente proceso, montar los cursos.

Para ello se puede recurrir a las plataformas de aprendizaje, o crear una propia.

Plataformas de aprendizaje en la red hay varias, cada una con sus criterios propios de funcionamiento. Un ejemplo sería HotMart, que permite la venta a nivel internacional, dando la opción a los usuarios para pagar el curso en la moneda de su país de origen. Esta plataforma realiza un descuento del 10 % del dinero pagado por el alumno en concepto de gastos.

Otro ejemplo es Tutellus, en este caso solo para cursos a nivel de España. Su funcionamiento en similar, aunque en este caso el docente recibe un 70 % del precio del curso, el resto se retiene por comisiones y por gastos de promoción y captación de alumnos.

Si el autor se decanta por crear su propia plataforma de aprendizaje también cuenta con varias opciones. Puede montarla con Wordpress, o comprar una plantilla e instalarla allí y pagar para que un profesional se la cree.

También existe la opción de hacerlo a través de un blog, aunque esta última opción resta profesionalidad al resultado final.

Dejar claro que a la hora de crear cursos de formación online el autor debe tener un conocimiento extenso de la materia a impartir, pero no es imprescindible que sea él mismo quien elabore todo el proceso, siempre puede encargar parte del mismo a profesionales externos.

El docente debería considerar estos gastos como parte de la inversión, que luego recuperará al vender los cursos online. Además, en la mayoría de los casos el gasto se hará una sola vez y se puede aprovechar para impartir más de un temario de diferentes cursos.

 

Guardar lecciones

 

Una vez elaborado el temario se debe buscar una opción para guardarlo que permita al docente compartir y enviar cada lección a sus alumnos. Una posibilidad sería Dropbox, ya que esta herramienta permite descargar PDF de un tema y las plantillas.

 

 

Quondos

 

 

Vender cursos online

 

El primer concepto que todo docente que quiera comenzar su negocio a través de la formación online debe tener claro, es que para arrancar el proceso ha de emplear mucho tiempo. Primero, en la elaboración exhaustiva de un buen material, completo y diferente a cualquier otro que se pueda encontrar en las redes, y segundo con un buen planteamiento de marketing a la hora de vender cursos online.

Porque para qué puede servir un material bien redactado, unos vídeos perfectamente elaborados, si después no se respalda todo ello con una buena campaña que le dé visibilidad y permita a los potenciales alumnos descubrir su existencia.

 

Precio del curso online

 

Para establecer un precio final tenemos que basarnos en dos premisas: la inversión realizada en el proceso creativo y las tarifas de cursos similares al que se quiere vender.

Analizaremos cada euro pagado en la elaboración del material, sin olvidar los descuentos que establecen las diferentes plataformas en las que se vaya a ofertar, calculando el número de alumnos necesarios para rentabilizar el proceso. Incluir las horas de trabajo personal aumentaría los costes hasta el punto de no hacer viable el negocio, por ello es mejor olvidarse de este aspecto y pensar que un primer curso sirve de aprendizaje también para quien lo imparte, y que agilizará mucho los tiempos y los gastos de los siguientes.

El precio de cursos similares que se puedan encontrar en la red dará una idea al profesor para establecer el suyo. No es bueno destacar ni con un precio muy superior, salvo que lo ofertado realmente sea muy especial en algún aspecto, ni por supuesto tirar los costes y asignarle un valor muy por debajo.

Existen docentes que valoran e incluso llevan adelante la creación de cursos gratuitos para darse a conocer. Es una posibilidad, pero siempre teniendo en cuenta que cuando alguien recibe algo sin pagar por ello, suele no darle el valor que merece. Actuar de esta forma no garantiza que los alumnos que no han pagado por ese primer curso, vayan a hacerlo por otro que les suponga un coste. Valorar siempre cuánta gente iría cada mañana a su puesto de trabajo si supiese que no recibiría a fin de mes una compensación económica.

 

Campañas de promoción

 

Establecido el precio, se deben plantear, a la hora de ofertarlo, establecer planes de pago que ayuden al alumno; posibilidad de pagar en la moneda de su país, si el curso es a nivel internacional, opción de fraccionar el pago en varias cuotas para así reducir el gasto inicial.

Además, el docente debe tener claro que su curso no se acaba en el momento del lanzamiento, si quiere destacar debe favorecer el proceso de aprendizaje a través de opciones de tutoriales, o bien contestando por medio del correo electrónico, las posibles dudas que pueden surgir a sus alumnos. De esta forma, aunque el trabajo se incrementa, logrará fidelizar a un público para sus siguientes propuestas.

Asumir como gastos necesarios los pagos realizados por campañas de promoción, es algo para lo que en ocasiones la gente se muestra reacia, pero es importante comprender que el manejo de determinadas cuestiones relativas al curso, como ya se dijo con anterioridad, es mejor dejarlo en manos de profesionales, que ahorrarán tiempo al docente para que lo emplee en un mejor seguimiento de su alumnos.

 

Lanzamiento

 

Tras todo el proceso creativo y las campañas de promoción, llega el momento de que el curso llegue a sus potenciales usuarios. En la mayoría de los casos las ventas de los primeros días serán escasas, sobre todo para la formación online que no esté respaldada por un nombre famoso entre sus creadores. En la mayoría de los casos, mantener los anuncios en redes sociales y las campañas de publicidad harán que las ventas aumenten y sobre todo se verán reforzadas en los días previos a que termine el plazo para apuntarse.

 

Conclusión

 

Para crear cursos de formación online y poder venderlos es básico estructurar muy bien el temario, dejarse aconsejar por profesionales en puntos claves del proceso, tanto en las plataformas como en las campañas de marketing y no desanimarse por las pocas ventas iniciales.

 

imagen

 

 


Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.


Pin It on Pinterest