El crowdfunding, ingresos alternativos para pequeños inversores

El crowdfunding ha cambiado el concepto de financiación para los emprendedores. Ha creado una nueva modalidad: la colectiva. Si hasta hace unos años, el emprendedor que buscaba financiación para su proyecto solo la encontraba en sus propios ahorros, uno o dos inversores privados, los bancos o sus familiares, con la llegada de Internet se ha puesto de moda el micromecenazgo o crowdfunding.

Hoy en día son muchas las personas que a la hora de emprender lanzan una campaña de crowdfunding para conseguir que su idea o proyecto se convierta en una iniciativa sólida empresarial. Al igual que es una oportunidad para el emprendedor, también lo puede ser para el pequeño inversor, ya que en algunas modalidades de micromecenazgo ofrecen parte de los beneficios, participaciones, recompensas o la devolución del dinero con intereses gracias a la colaboración.

 

Orígenes del crowdfunding 

 

El micromecenazgo no es nuevo, durante muchos años organizaciones y particulares han pedido dinero para llevar a cabo diferentes proyectos, sobre todo bajo la modalidad de las donaciones. Sin embargo, Internet ha favorecido el desarrollo de tecnología capaz de lanzar extraordinarias campañas con peticiones que llegan a casi todos los rincones del planeta.

La primera campaña de crowdfunding oficial se remonta al año 1997, cuando el grupo de rock Marillon, en Gran Bretaña, lanzó una acción de micromecenazgo para financiar una gira por los Estados Unidos. Es curioso que casi una década antes, en el año 1989, el grupo de música español Extremoduro consiguió el dinero para producir su primer disco gracias a las donaciones de la gente.

 

Tipos de micromecenazgo

 

El micromecenazgo es una oportunidad para el emprendedor, pero también lo es para los pequeños inversores que creen en su idea y le ayudan a hacerla realidad. De ahí que se distingan distintos tipos de crowdfunding: donaciones, recompensas, capital o crowdequity y préstamos o crowdlending, y de royalties.

 

Donaciones

Las personas o empresas que colaboran no esperan recibir beneficios a cambio de sus aportaciones. Es habitual para financiar planes de ONG, proyectos o ideas, sabiendo desde el principio que no existe contrapartida.

 

Recompensas

Los colaboradores reciben una recompensa a cambio de su contribución en el proyecto. Se utiliza para financiar proyectos empresariales a cambio de una recompensa por la ayuda brindada.

 

Acciones o participaciones

Los colaboradores contribuyen al proceso de financiación a cambio de recibir acciones o participaciones de la empresa o proyecto objeto del crowdfunding. Este tipo de micromecenazgo de inversión también se conoce como crowdequity.

 

Préstamos o crowdlending

Se trata de una financiación en masa, a través de préstamos de una empresa a cambio de un tipo de interés por el dinero prestado. Son créditos entre particulares que también reciben el nombre de crowdlending.

 

Royalties

En este caso se invierte en una idea o proyecto a cambio de obtener una parte de los beneficios, aunque sólo sea simbólica.

 

Ingresos alternativos a través del crowdfunding de inversión o crowdequity

 

El micromecenazgo de inversión, también conocido como equty crowdfunding, es una opción privada, generalizada en Internet, que permite a los usuarios invertir directamente en empresas a través de las plataformas de crowdfunding.

La principal diferencia entre este tipo y el de recompensas o el de donación, estriba en que los inversores consiguen un retorno económico a raíz del crecimiento de la empresa en la que han invertido o el éxito del proyecto empresarial.

Este retorno se materializa a través de participaciones o acciones de la compañía en la que se invierte. Es importante diferenciar la compra de acciones directas desde el inicio de una aventura empresarial a la adquisición posterior a través de la bolsa. Cuando la empresa entra a formar parte de los índices bursátiles, el crecimiento que ha generado más rentabilidad para los inversores ya ha pasado.

El crowdequity lo que permite es, precisamente, invertir en una empresa antes de su expansión o crecimiento, consiguiendo acciones o participaciones que pueden generar una alta rentabilidad.

 

Funcionamiento del crowdfunding de inversión

 

El proceso desde que el emprendedor o la empresa decide lanzar una campaña de crowdfunding para financiar su idea, proyecto o expansión, hasta que consigue el capital de los pequeños inversores pasa por diferentes etapas:

 

1. Cálculo de la necesidad de financiación

La empresa, emprendedor o startup crea un plan de negocio y financiero con el cálculo de sus necesidades de inversión.

 

2. La plataforma de crowdfunding analiza el proyecto

El objetivo de las plataformas de crowdfunding es lanzar proyectos que sean viables y evitar posibles fraudes. Por eso, en cuanto recibe la información del plan de negocio la analiza y la estudia todos sus detalles. El objetivo es determinar la calidad de la propuesta desde el punto de vista del inversor.

 

3. Aceptación del proyecto

Tras el análisis realizado, la plataforma de crowdfunding tomará una determinación: aceptará o no el proyecto. Si lo deniega, se lo comunicará al empresario. Si lo acepta, validará la información y publicará la campaña en su plataforma siguiendo una estructura ordenada y clara.

 

4. Invertir en la campaña

Una vez esté publicada la campaña, los usuarios podrán realizar sus inversiones aportando las cantidades que consideren oportunas. Además, los inversores han de aceptar los acuerdos de participación establecidos para la futura ampliación de capital del proyecto en el que participen.

 

5. Inversiones hasta cumplir el objetivo

Desde la plataforma acumulan las inversiones con un compromiso de pago que se gestiona de manera automática. En cuanto se consigue el objetivo financiero planteado, la plataforma realiza el envío de toda la documentación legal a los inversores para que puedan estudiarla.

Para poder analizar la información, los inversores disponen de 14 días. Después, se realiza el cargo del dinero a través de la propia plataforma. Desde el momento en que se hace el pago del dinero, entra en vigor el acuerdo entre los inversores y la empresa que buscaba financiación.

 

¿Cuánto dinero se necesita para ser inversor online?

 

Algunas campañas de crowdfunding de inversión no precisan de inversión mínima para poder entrar, ni tampoco de máxima. Las plataformas de micromecenazgo publican toda la información y la evolución de la campaña.

En las fichas de cada proyecto, el usuario puede consultar la evolución de la campaña, cuál ha sido la inversión más alta realizada, las características del proyecto, datos financieros sobre facturaciones anteriores de la propia empresa para conocer mejor el destino de su dinero, además del objetivo de la ampliación de capital, el porcentaje conseguido y los días que faltan para que finalice la oportunidad de invertir.

Además, estas webs ofrecen información sobre los riesgos de inversión que se asumen. Una información muy valiosa para el usuario, puesto que los proyectos de alta rentabilidad son variables, pueden salir bien o mal, no es lo mismo que invertir el dinero en planes de bajo riesgo. Las inversiones, en general, siguen el esquema de a más riesgo, más rentabilidad. No se trata de apuestas seguras. Por eso, antes de dar el primer paso es importante leer bien la información.

Por tanto, hay proyectos en los que con 50 euros se puede participar, otros tal vez pidan un mínimo superior o establezcan un límite de inversión. Los inversores que están acreditados o identificados no tienen límites de inversión, los que no lo están sí que lo tienen, tal como señala la legislación vigente.

En estas plataformas también se indica si el inversor tendrá o no derecho a voto, es decir, si tendrá capacidad de decisión sobre la empresa en la que está invirtiendo y a partir de qué cantidad se consigue ese derecho.

 

¿Qué rentabilidad se consigue?

 

La rentabilidad de invertir en programas de crowdequity es más alta que abrir un plazo fijo en el banco. Cada proyecto ofrece un tipo de rentabilidad diferente. A más inversión, más rentabilidad si la empresa logra sus objetivos.

La inversión en crowdequity se está consolidando no solo como una forma de conseguir ingresos alternativos, sino como una verdadera alternativa laboral. Es una manera de conseguir sacarle partido al dinero propio, sin arriesgar todos los ahorros. Muchos de los usuarios participan en varios proyectos a la vez para diversificar el riesgo.

 

¿Cómo se regula el crowdfunding en España?

 

La financiación colectiva a través del crowdfunding se regula con la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial. En su título V sobre el Régimen Jurídico de las plataformas de participación participativa establece que el máximo de una campaña es de 5 millones de euros, exige la necesidad de informar a los inversores, quienes deben estar acreditados para invertir sin límites, y en caso de no estar acreditados, el tope se fija en 3000 euros como máximo por cada proyecto.

 

Crowdfunding de inversión inmobiliario

 

Un tipo de crowdequity que coge fuerza es el de la inversión inmobiliaria. Gracias a ello, pequeños inversores están entrando en uno de los sectores más castigados por la crisis económica. Un sector que también ve en la financiación participativa una manera de conseguir capital para llevar a cabo proyectos. El pequeño inversor también puede arriesgar en este mercado, que siempre ha estado reservado a grandes patrimonios o a personas con mucho capital.

El funcionamiento de una campaña de crowdfunding inmobiliaria es el mismo que las del resto de sectores. Sin embargo, existen plataformas exclusivas centradas en el sector inmobiliario. Es el caso de Housers, en la que se puede participar desde 100 euros. En los primeros meses consiguió casi tres mil inversores que aportaron una suma de más de tres millones de euros. Una suma con la que se compraron quince viviendas y dos locales comerciales.

Se trata de una oportunidad para los inversores porque la caída de precios, que desencadenó la crisis económica, ha permitido encontrar grandes gangas inmobiliarias. Unas gangas que para una sola persona suponen una inversión elevada, pero a la que se puede acceder gracias a la financiación colectiva. Los inversores recibirán la parte de su rentabilidad que les corresponde con la posterior venta de los inmuebles o su alquiler.

 

Funcionamiento del crowdfunding inmobiliaria

La manera de funcionar es muy sencilla. Los gestores de la plataforma son los que seleccionan y hacen propuestas de inversión de un conjunto de activos inmobiliarios para que sean comprados por los inversores que participan en la campaña. Una participación que se realiza a través de la constitución de una sociedad limitada, de manera que con la compra se adquieren acciones o participaciones de la compañía directamente.

Después, estos inmuebles se reforman para ponerlos en alquiler o venderlos en el momento en que se haya hecho la mejor de las revalorizaciones.

Las personas que tienen participaciones en la sociedad reciben la parte proporcional que les corresponde en función de la inversión que han realizado, las rentas en forma de dividendos, más la plusvalía conseguida. En el caso de la plataforma citada, los administradores de la misma cifran en un 70 % la rentabilidad bruta acumulada durante el tiempo en que está vigente la inversión, que suele ser de unos cinco años.

Con el objetivo de buscar las mejores oportunidades de inversión, los gestores de esta plataforma realizan una criba y una selección de inmuebles cuyo precio de venta está situado un 20 % o un 25 % del actual precio del mercado. Después, se presentan las posibilidades a los inversores con un plan de negocio y financiero. Un programa que incluye las obras para reformar el inmueble y crear un valor añadido, su posterior alquiler y finalmente la venta en el momento que se estime oportuno. Así, se prevé una revalorización que puede alcanzar el 35 %.

 

Conclusión 

Las inversiones inmobiliarias a través de plataformas de crowdfunding son muy recientes en España si se compara con países en los que la financiación colectiva está completamente instaurada. Sin embargo, la opción coge fuerza ya que se presenta como una buena oportunidad de rentabilizar el dinero o, como también se dice, de conseguir que el dinero trabaje por sí mismo.

Existen diferentes plataformas que gestionan programas de micromecenazgo. Se puede optar por invertir en sectores muy distintos. La gran ventaja es que las empresas que gestionan crowdfunding han estudiado los proyectos presentados y su viabilidad antes de lanzar las campañas. La credibilidad y la confianza es uno de sus valores para conseguir más campañas. Evidentemente, el inversor asume un riesgo, pero sabe que un grupo de expertos han analizado cada propuesta, lo que brinda cierta seguridad. El crowdfunding de inversión es, por tanto, una oportunidad para conseguir ingresos alternativos o incluso ir más allá y ser toda una alternativa laboral.

 
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