Cómo crear una tienda online que triunfe

El cliente ha perdido el miedo a dar el número de su tarjeta de crédito por Internet y hoy en día son miles de millones el número de transacciones comerciales que se hacen en tiendas online. El e-commerce ha ido llegado poco a poco y hoy en día se pueden comprar online productos de cualquier parte del mundo sin necesidad de tener que desplazarse y con la seguridad de que nos lo van a enviar donde pidamos.

 

Ventajas del comercio electrónico

 

No hay horarios. Una tienda online está abierta las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Cuando se habla del comercio tradicional, uno de los caballos de batalla es la libertad de horarios que quieren imponer principalmente grandes cadenas y multinacionales, frente a la tradición del pequeño comercio. Esta discusión no tiene lugar en el entorno online, nadie va a pedir regulación de horarios, las tiendas están ahí para que los usuarios puedan comprar en cualquier momento del día.

 

Acceso a productos de todo el mundo. Tener una tiene online abre el catálogo al 100 % de la población internauta. En cualquier lugar del mundo puede haber un usuario interesado en adquirir los productos que tengamos a la venta, no hay ningún tipo de limitación geográfica, en cualquier punto del planeta puede haber un cliente interesado en nuestra oferta. Por eso no hay que limitarse y buscar las herramientas para que el nuestro sea un e-commerce global.

 

Reducción de costes. Una tienda online no requiere de un espacio físico, no es necesario un local en una calle comercial o en un mal sitio. Esto ya de por sí supone un gran ahorro de costes en forma de alquiler, gastos en lo que se refiere a suministros, impuestos inmobiliarios, etc. La infraestructura necesaria para gestionar una tienda online es relativamente pequeña y asequible económicamente.

 

Posibilidad de ofrecer un catálogo infinito. Una tienda física tiene la limitación del espacio, que es limitado y que obliga a seleccionar el número de productos a ofrecer, lo que significará que en la mayoría de las ocasiones el comerciante opte por aquellos productos que más se vendan. Esto supone que en muchas ocasiones sea difícil diferenciarse de la competencia y la única forma de destacar será a través del precio, con lo que los beneficios acabarán reduciéndose.

 

El hecho de que las tiendas online puedan tener un catálogo con miles e incluso millones de referencias, ha hecho que se acuñen nuevos conceptos, como es el de la teoría de la larga cola empleada por primera vez por un periodista de una revista tecnológica y que viene a decir que la suma de la venta de miles artículos de los que se compran unas pocas unidades es superior a la de aquellos casos en los que se tienen unas pocas referencias de las que se venden un mayor número de copias.

 

Esta teoría la adaptó a Amazon, que en su origen fue una tienda de libros. Parte del éxito de Amazon fue poder ofrecer prácticamente cualquier título, lo que significó que fueran muchos los clientes que acudieran a esta tienda online para adquirir títulos descatalogados, ediciones raras y otras opciones que en una librería tradicional no estaban disponibles, precisamente por la limitación del espacio. La suma de todos esos títulos descatalogados, ediciones raras, etc. sumaba mucho más que los miles de ejemplares vendidos de unos pocos títulos.

 

Otra de las ventajas que nos ofrece el comercio electrónico es la posibilidad de diferenciarnos. Como hemos comentado, una tienda tradicional tiene la limitación del espacio y la rigidez de una ubicación fija. Con la limitación del espacio, el propietario se ve obligado a ofrecer aquellos productos que le ofrecen mayor rentabilidad, que serán lo que presentan mayor rotación.

 

En lo que se refiere a la ubicación física de la tienda, nos va a limitar al entorno en el que la tengamos ubicada, lo que significa que somos cautivos de la zona, con sus condicionantes en lo que se refiere a número de visitantes, nivel socio económico, etc. En una tienda online estas limitaciones desaparecen. Nuestro escaparate está abierto a todo el mundo, independientemente del lugar en el que residan, de su nivel económico, etc.

 

Cuando nos diferenciamos podemos llegar a muchos nichos de mercado, grupos reducidos de clientes que tienen unos gustos determinados. En una tienda física, optar por una estrategia basada en un grupo reducido de compradores es arriesgado, porque puede ocurrir que no consigamos alcanzar el volumen suficiente de ventas para alcanzar la rentabilidad.

 

Sin embargo, en una tienda online, como el alcance de la tienda es global, por muy de nicho que sea el producto que ofrecemos, tenemos la posibilidad de llegar a todo el mundo y esto nos abre un abanico de posibles clientes prácticamente infinito. Desde un primer momento, debemos tener claro cuál es nuestro público objetivo, quién es nuestro posible cliente y trabajar para que nuestra oferta de adecúe a lo que demanda.

 

Hasta aquí algunas de las ventajas que nos ofrece el e-commerce. Pero, una vez analizadas y tomada la decisión de que vamos a abrir nuestra tienda, antes hay que tener en cuenta algunas cosas.

 

Aspectos técnicos a la hora de crear una tienda online

 

La plataforma. Lo primero que debemos analizar es sobre qué software vamos a implantar nuestra tienda. Podemos optar por hacernos un desarrollo a medida, con lo que vamos a conseguir que el programa se adapte 100 % a nuestros requerimientos, pero esta solución tiene el inconveniente de que es caro ya que hay que programarlo expresamente para nosotros, que su desarrollo lleva tiempo y luego tiene unos costes de mantenimiento y actualizaciones.

 

Por eso,, a veces es preferible renunciar a algunas funcionalidades y elegir opciones estándar que existen en el mercado. Algunas de las más utilizadas son Prestashop o Magento, que tienen la ventaja de que nos van a solucionar la mayoría de nuestros requerimientos, son sencillas de implantar, se actualizan frecuentemente, con lo que vamos a conseguir que nuestra tienda esté al día en lo que se refiere a cuestiones técnicas y son muy comunes con lo que vamos a encontrar muchos usuarios que sepan utilizarlas con el consiguiente ahorro en lo que se refiere a formación. A la hora de elegir entre un software comercial o un desarrollo a medida, recomendamos elegir la primera opción.

 

Hemos comentado que una tienda online abre el abanico de nuestra clientela al 100 % de la población internauta. Pero hemos de tener en cuenta la barrera del idioma. Si nuestra tienda la tenemos únicamente en nuestro idioma original, nuestra clientela se reduce enormemente. Por eso si te estás planteando crear una tienda online, has de pensar en que, como mínimo, deberías lanzarla en inglés además de en la lengua de tu país.

 

Es necesario pensar en los posibles nichos de mercado. Si el producto ofrecido tiene mucha demanda entre los usuarios de un determinado país, no es descabellado crear una opción en ese idioma. Aunque el inglés sea el idioma oficial de Internet, cualquier usuario se siente más cómodo comprando en su lengua materna. Por tanto, lo ideal es crear una tienda en varios idiomas.

 

Otro de los aspectos fundamentales a tener en cuenta cuando creamos un e-commerce son los métodos de pago. Debemos tener presente que cuantas más opciones demos al cliente a la hora de pagar, más posibilidades tendremos de vender. Abríamos este post diciendo que hemos perdido el miedo a dar nuestro número de tarjeta por Internet, pero la realidad es que todavía hay un número de usuarios reacios a hacerlo. Si la tarjeta es la única forma de pago en nuestra tienda, podemos estar perdiendo clientes.

 

Además de la tarjeta de crédito (o débito), existen métodos de pago electrónicos, el más popular de los cuales posiblemente sea Paypal. Estos sistemas permiten hacer compras sin necesidad de que tengamos que dar nuestro número de tarjeta y es una opción cada vez más utilizada en las tiendas online.

 

Pero también debemos de tener en cuenta que no en todos los países se usan los mismos tipos de tarjeta de crédito. Si nuestra tienda es internacional, debemos estudiar nuestros clientes potenciales, su país, y a partir de ahí ver qué tipo de tarjeta o método de pago utilizan e implantarla. De nada nos sirve una tienda en inglés, dirigida al público norte americano, si a la hora de hacer el pago no permitimos que lo hagan con la Mastercard, uno de los tipos de tarjeta más usados en Estados Unidos.

 

Por terminar, vamos a mencionar la logística. Implantar una tienda online significa que hay que entregar el producto en casa del cliente. Comprar online y comprobar que la entrega se retrasa es garantía de cliente perdido, por eso, hay que recurrir a empresas de transporte eficaces que nos garanticen la entrega en un plazo razonable. Muchas tiendas online optan por dos formas de entrega, una express, que cuesta más cara, y otra más barata que puede tardar varias semanas. Lo mejor es que ofrezcamos varias opciones y que sea el cliente el que decida.
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