Claves para tener éxito en una startup

En estos momentos el emprendimiento tiene un objetivo estrella: la startup. Son muchos los empresarios que han visto en la tecnología y en Internet las oportunidades de emprender, de crear un negocio, una apuesta y hacer realidad un sueño. Sin embargo, conseguir que una empresa de este tipo tenga éxito no es sencillo. El emprendedor necesita aliarse con la perseverancia y prácticamente ser inmune a la frustración.

Es verdad que la actualidad está llena de casos de éxito de startups, pero también lo está de fracasos. La mitad de estas empresas no superan su primer año y solo el 10 % consigue sobrevivir a los cinco primeros. Formar parte de un porcentaje u otro no es cuestión de suerte, sino de gestión y de actitud. En el nacimiento de estas compañías que buscan crecer de manera exponencial y a toda velocidad, está la respuesta a un problema, una solución, un aporte a la comunidad. Cuando se encuentra ese nicho de mercado en el que desarrollarse, hay que crear la empresa, buscar la financiación, lanzarla al mundo, hacer que funcione y medir sus resultados.

Puede que no sea fácil, pero el entusiasmo y la pasión que corre por las venas del emprendedor es capaz de vencer los obstáculos y de ver oportunidades donde los demás ven las dificultades. He ahí la cuestión. Hay que vestirse cada día de positividad para disponer de la mejor creatividad, sin dejar de lado el sentido común y la responsabilidad.

 

 

 

Las claves para emprender

 

La idea: el primer paso

 

El primer paso para emprender es tener una idea. Una idea que surge cuando se resuelve un problema, se mejora lo existente o se crea un beneficio. Es importante ofrecer algo único, especializarse para posicionarse en el mercado.

La idea hay que escribirla. Es más fácil encontrar las debilidades en un papel que no en un pensamiento. Y una vez esté desarrollada, conviene buscar las herramientas que consigan hacerla realidad. Para ello, es muy importante conocerse a uno mismo y establecer metas. Metas reales y no muy lejanas, puesto que la consecución de objetivos a corto plazo es el aliciente para seguir  mejorar. También conviene revisar los fines cada tres o seis meses para ser consciente de las desviaciones. Y, por último, no hay que olvidar que una startup es una empresa y que el objetivo es generar ingresos y conseguir beneficios.

 

El concepto beneficio de la startup

 

Si el primer paso es la idea que permita resolver determinados problemas o cree un beneficio añadido, el segundo no es hacerse millonario. Los emprendedores de startups deben luchar por conseguir dinero, pero un dinero que se ingresa tras ayudar a los demás. Los expertos aconsejan que la mejor manera de empezar una startup es realizando una aportación a la sociedad.

El valor que aporte a la comunidad será motivo de diferenciación de la empresa y de valoración por parte de los usuarios. En Internet los negocios no siguen el patrón tradicional de generar conversiones para aumentar los beneficios. Es demasiado frío. Los negocios tecnológicos son diferentes. Su espíritu es distinto. Las ventas llegan y el dinero también, pero el punto de partida es el aporte que se haga a la sociedad, la manera en la que una solución puede ayudar a millones de personas.

 

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Tips para el éxito de la startup

 

1. Equipo interdisciplinar

​El equipo es el alma de una startup. Muchas nacen en las facultades al amparo de un grupo de amigos que estudian prácticamente lo mismo. En una empresa, más que amistad hay que primar la afinidad entre los socios. Es interesante que el perfil académico sea diferente y al mismo tiempo sea complementario. También es conveniente tener un mínimo de experiencia, aunque sea laboral, para asumir la responsabilidad de dirigir una organización empresarial.

2. El alma es humana

Es curioso, pero aunque las startups se asientan en bases tecnológicas, su principal valor es el capital humano. Lo técnico actúa como facilitador de las operaciones, pero la creatividad y la capacidad resolutiva del cerebro humano son irremplazables. Detrás de cada startup hay un equipo de personas en las que el valor humano alcanza su máxima expresión.

3. Pruebas de ensayo y error

Antes de lanzar un producto al mercado, es muy importante haber realizado el máximo número de pruebas para comprobar su buen funcionamiento. Si una app se sube a Play Store y en el review de los usuarios da continuamente errores, acabará siendo rápidamente defenestrada. El margen de error hay que minimizarlo al máximo para que cuando esté a disposición de los consumidores no tenga fallos.

Y lo mismo pasa con la idea, antes de presentarla, de invertir y desarrollarla, hay que probarla. Saber si va a tener una buena respuesta. Una manera es realizar pruebas piloto o estudios de mercado que avancen el resultado posterior a gran escala. Muchos emprendedores invierten trabajo y dinero en ideas que después se convierten en productos o servicios que nadie compra.

4. Estar abiertos al cambio

A veces las personas se obsesionan con la idea de un proyecto y no son capaces de ver la inviabilidad del mismo. Es más práctico y menos costoso cambiar una idea que sacar un producto condenado al fracaso. Los emprendedores han de ser flexibles, mantener una actitud humilde y estar abiertos al cambio. Si una idea se estima que no va a funcionar, es mejor reformularla. No hay que tirar la toalla, hay que ser perseverante, pero no testarudo.

5. Proyección global

Una startup es una empresa que despega hacia el mundo. No hay que tener una mentalidad cerrada, sino diseñar un proyecto empresarial que conecte internacionalmente, que pueda proyectarse y tenga su recorrido en todo el planeta. El dominio del inglés es fundamental. El emprendedor ha de aprender a vincularse con otras culturas, con todo el mundo, con otros mentores. Su proyección es global.

6. No pensar en el dinero

La creación de empresas está de moda, pero eso no significa que todos los emprendedores sean millonarios. Hay que tomar consciencia del nivel de riesgo y dificultad que entraña la gestión de una empresa. Si lo que se busca es seguridad y confort, sería mejor probar con las oposiciones. La sangre que corre por los empresarios es la del riesgo y la aventura. Se sienten bien ante la incertidumbre. Si la persona no está cómoda en esa situación, es probable que no soporte la presión. No todo el mundo ha nacido para ser empresario.

7. Resiliencia y tolerancia al cambio

El camino del emprendedurismo está sembrado de obstáculos. El empresario ha de ser capaz de levantarse cada vez que cae, aprender de sus errores y visualizar las oportunidades en la dificultad. La tolerancia al cambio y la adaptabilidad son dos aptitudes básicas para dirigir una startup.

8. Aprender a generar ingresos

Un buen cliente no siempre es quien compra mucho. El aprendizaje es fundamental en una startup, por eso, hay veces que algunos clientes conducen hacia determinados mercados que al principio no son rentables, pero que tienen mucho potencial. El emprendedor no puede tirar la toalla porque al comienzo de la actividad gana menos de lo que le habría gustado. Tiene oportunidades de oro para mejorar y superarse a sí mismo.

9. Buscar ayuda si hace falta

Hay algunas organismos que ayudan a los emprendedores. Unas son aceleradoras que invierten en proyectos que ya están funcionando y les brindan un mayor crecimiento. Aportan capital cuando la empresa más lo necesita y después recuperan su inversión. Otra opción son las incubadoras que ofrecen acompañamiento, que tienen mentores para ayudar al empresario que se inicia.

 


 


 

El perfil del emprendedor

 

El miedo al fracaso es lo que frena gran parte de las ideas. Las cualidades del emprendedor son capaces de determinar el éxito del proyecto empresarial, puesto que su actitud será fundamental en el camino del emprendimiento.

Las principales características que comparten los emprendedores son:

 

1. Son personas creativas

Son capaces de cambiar las cosas y no ceñirse a los patrones establecidos. Son resolutivos y resilientes, buscan una superación continua en sí mismos.

 

2. Tienen iniciativa

La proactividad y la iniciativa forman parte de las cualidades de los emprendedores. Son aventureros, independientes y se sienten motivados para trabajar solos desde el primer momento. Es probable que creen una startup con más socios, pero han de ser personas con iniciativa, innovadores y con capacidad para tomar decisiones.

 

3. Aman el riesgo

Hay personas que se sienten cómodas en la seguridad de una nómina, otras que lo aborrecen y adoran el riesgo y la incertidumbre. Los últimos son emprendedores. Sin saber lo que va a pasar se la juegan y disfrutan con ello.

 

4. Buscan la oportunidad y son constantes

Son capaces de ver más allá. No se debaten entre ganar o perder, sino entre ganar o aprender. Son personas que se avanzan a las oportunidades que les brinda la vida y las circunstancias. La perseverancia y la constancia también son grandes aliados de los empresarios de éxito, puesto que se levantan cada vez que caen buscando la manera de volver a retomar el proyecto o volver a empezar.

 

5. Sentido de la responsabilidad

Ser empresario no es un juego. El riesgo puede tener su precio y hay que ser conscientes de ello. Hay que arriesgar, pero sin llegar a ser temerarios. Es importante estar completamente comprometidos con el proyecto, porque hacen falta grandes dosis de motivación y positividad para llevar a buen puerto una startup, al igual que hace falta mucho trabajo y constancia. El sentido de la responsabilidad se acentúa cuando el emprendedor no está solo y de su trabajo dependen terceras personas. Si el empresario tiene una actitud responsable, paga de manera puntual, crea un buen ambiente de trabajo y es un buen líder, el equipo dará lo mejor de sí mismo.

 

Medir los resultados

 

Las decisiones en una startup han de tomarse en función de los resultados objetivos que se consiguen. Si se tienen muchas visitas, pero pocas ventas, convendrá averiguar dónde está el problema y reformular la estrategia. A esa conclusión se llega tras el análisis de los diferentes indicadores que se disponen. La intuición es buena para el empresario, pero no puede basar todas sus decisiones en las corazonadas si los datos dicen lo contrario.

Los datos se consiguen de los indicadores que se analizan en un determinado período de tiempo, por ejemplo, un mes. Hay que crear un cuadro de mandos para medir los resultados y mantenerlo siempre igual, puesto que el objetivo es hacer comparaciones.

 

 

 

Qué incluye el cuadro de mandos de la startup

 

1. La adquisición por fuente: muestra el volumen de interesados que se ha captado tras segmentar las fuentes y son susceptibles de convertirse en clientes. Las herramientas de Google Analytics son muy útiles para este punto.

 

2. Activación: mide el porcentaje de usuarios que han realizado la acción deseada por la empresa. Es la que muestra la capacidad de la startup de despertar interés o conseguir sus objetivos. La cifra se consigue al dividir los usuarios que han sido activados entre los que han sido adquiridos, es decir, la totalidad de los que hicieron una toma de contacto.

 

3. Fidelización o retención: a no ser que se tenga una empresa que solo vende una vez, el objetivo de cualquier organización es la fidelización de sus clientes para que repitan la acción de compra.

 

4. Rotación: los usuarios o clientes que rotan son aquellos que por ejemplo solo contratan una vez o no pasan del período de prueba gratuita. También conviene contabilizarlos.

 

5. Conversión y coste de adquisición del cliente: la primera mide las ventas realizadas y la segunda ofrece la información de lo que le cuesta a la empresa ese cliente.

 

Financiación de una startup

 

Conseguir la financiación para una startup es uno de los puntos más importantes. El emprendedor tiene a su disposición las fuentes más tradicionales, como bancos o familiares, la opción del business angel, bastante común en este tipo de empresas o si ha evolucionado un poco, podrá optar a los fondos de capital riesgo. Si está en fase semilla, los familiares o business angels serán su mejor opción. Con el tiempo y si su empresa funciona, podrá optar a otras formas de financiación.

 

Conclusión

 

La creación de una startup es un camino verdaderamente apasionante. Sin embargo, existen todo un conjunto de claves para emprender que los empresarios deben tener en cuenta antes de tomar la iniciativa. Conocerse a sí mismo es el primer paso para saber reaccionar ante cualquier situación inesperada.

 

 

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